martes, 23 de noviembre de 2010

Tipología: Diversas clases de problemas

“Muchas cosas se consideran imposibles antes de haberse realizado”  Plinio El Viejo.

Hemos visto ya que problema es cualquier dificultad que no se puede resolver automáticamente, es decir, con la sola acción de nuestros reflejos o la utilización de lo aprendido anteriormente.

Al resolver un problema, nos enfrentamos a una situación diferente, esté o no bien definida. El grado de definición nos referirá más bien al grado de limitaciones que se imponen las personas que pretenden solucionarlo.

Los problemas matemáticos o físicos generalmente están bien definidos. Pero, al enfrentar uno de tipo social – como disminuir la contaminación ambiental en una gran ciudad -, el solucionador tendrá que hacerse varias preguntas: ¿Cuál es el origen de la contaminación?, ¿cuál es el nivel deseado?, etcétera.

En estas condiciones, si se tiene una disposición creativa, se podrá contar con alternativas de solución. Pero las posibles soluciones pueden ser aceptadas por muchos y rechazadas por otros y habrá de seleccionarse la mejor. En los problemas bien definidos las soluciones pueden calificarse como correctas o incorrectas. Y el proceso de solución de un problema pobremente definido –no percibido ni especificado con claridad– es más complejo.

Los problemas cuya solución depende más de un proceso creativo son aquellos en cuya definición tenemos más limitaciones y nos obligan a poner en práctica algo nuevo y trascendente que nos permita encontrar un método tentativo y, posteriormente, la solución.

Cuando se requiere implementar algo aprendido, aplicamos una solución reproductiva. Pero, si no encontramos aplicación directa a nuestras experiencias anteriores, habremos de establecer nuevos métodos o proceso y entrar al campo de la solución creativa de problemas. Así, estableceremos experiencias que podrán tomarse en cuenta en otras situaciones problemáticas.

En contraposición, tenemos el método de ”ensayo error”, en el que se intenta llegar a las soluciones probando mecánicamente alternativas que surgen de forma espontánea y sin ninguna estrategia, como cuando solucionamos un rompecabezas.

Otro enfoque consiste en buscar el cambio de una situación inicial (el problema), a una situación deseada (la solución).

La diferencia es el grado de complejidad del problema y puede subsanarse mediante lo que llamaremos “transformación”: la aplicación de una serie de pasos o métodos para llegar al estado final.

Por otro lado, el problema puede considerarse una dificultad que requiere una investigación metodológica o empírica, y es el primer eslabón de la cadena: problema-investigación-solución.

Saludos!

1 comentario:

  1. Los tiempos están cambiando radicalmente lo aprendido con las vivencias y los conocimientos adquiridos ya no son suficientes para responder de manera efectiva a los problemas que se nos presentan, por lo que estamos obligados a realizar cosas diferentes para encontrar las soluciones.
    Saludos Joel¡¡

    ResponderEliminar